"Y todo, la palabra nosotros, estas reflexiones, las noches a tu lado, forman parte de algo que no he llegado a entender pero que me hace inmensamente feliz."
...
jueves, 31 de enero de 2013
"No hace falta que me quites la mirada para que
entienda que ya no queda nada."
Por querer caer y esperar a que siempre estuvieses para
salvarme en el último segundo.
Por querer terceras oportunidades -y cuartas, y quintas...-
Por querer reír hasta dejarnos la garganta cuando estábamos
afónicos.
Por querer emborracharnos de felicidad aún sabiendo que
vomitaríamos mentiras.
Por querer proteger vidas ajenas y jodernos la nuestra.
Por querer ser amantes cuando no hay amor.
Por querer rozarnos lento cuando en realidad nos arañábamos
las entrañas.
Por querer imaginar que la vida es un poema y tú eres el
mejor poeta para recitármelo al oído.
Por querer darle una respuesta a los "¿Y si...?" mientras
mandabas a callar a la mismísima noche.
Por querer hablar cuando en realidad nos expresábamos a
gritos.
Por querer quererle. Y por querer entender que en el algún
momento la vida fue vida con él a mi lado.
miércoles, 16 de enero de 2013
Como ese momento en el que te das cuenta de todo.
De lo que debería haber y no hay. Que nunca hubo, siendo sinceros.
A veces necesitas corroborar todo aquello que tu mente repite una y otra vez hasta la saciedad, pero no para terminar de creerlo, sino para que el corazón deje de repetirse una y otra vez hasta la saciedad un "¿Por qué no intentarlo de nuevo otra vez?"
No hay nada más que reprocharse, está bien, dejémoslo ahí. Busquemos la felicidad por separado, nos quedarán los buenos momentos, las sonrisas y los instantes juntos. Pero no dudes ni un solo minuto de que también nos quedarán los malos momentos, las peleas y los desencuentros.
Nos quedarán todos los intentos fallidos, las dudas, las miradas esquivas.
No por hoy ni por ayer, sino por todos aquellos otros días que tú y yo sabemos: que nos quedemos como un buen recuerdo, al menos eso.
De lo que debería haber y no hay. Que nunca hubo, siendo sinceros.
A veces necesitas corroborar todo aquello que tu mente repite una y otra vez hasta la saciedad, pero no para terminar de creerlo, sino para que el corazón deje de repetirse una y otra vez hasta la saciedad un "¿Por qué no intentarlo de nuevo otra vez?"
No hay nada más que reprocharse, está bien, dejémoslo ahí. Busquemos la felicidad por separado, nos quedarán los buenos momentos, las sonrisas y los instantes juntos. Pero no dudes ni un solo minuto de que también nos quedarán los malos momentos, las peleas y los desencuentros.
Nos quedarán todos los intentos fallidos, las dudas, las miradas esquivas.
No por hoy ni por ayer, sino por todos aquellos otros días que tú y yo sabemos: que nos quedemos como un buen recuerdo, al menos eso.
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