Hoy solo pensaré en mi,es lo primero que me obligo a hacer después de haber salido de casa.Enciendo el iPod y lo pongo en Aleatorio,me da igual la canción que sea,solo intento que suene más alto que mis pensamientos,aunque sea en vano.
Te echo de menos...Te echo de menos de una forma inimaginable.
Agito la cabeza como si quisiera quitarme esa frase de la cabeza,aún sabiendo que tiene toda la razón del mundo,y empieza entonces algo parecido a una guerra entre mi corazón y mi mente.
La primera línea que aparece escrita en mi lista prohibida,ya está hecha: He pensado en ti.
No solo lo hago ahora,lo he hecho también ayer por la noche y antes de ayer...también.
Soy una gilipollas,soy una tremenda gilipollas,no debo sentirme así.
Y no se me acumulan los recuerdos,porque no es un viejo amor,es más duro que eso.Y no sé cómo sacarte de mi mente.
Luego reflexiono y soltando una lágrima me doy cuenta de que no te tengo que sacar de mi mente,sino de mi corazón.