En aquella época, no se hablaba todavía de Internet, e-mail, Skype o mensajería instantánea.
En aquella época, las cartas de amor enviadas desde Francia tardaban diez días en llegar a California.
En aquella época, cuando escribías 'te quiero', había que esperar tres semanas para tener la respuesta.
Y esperar un 'te quiero' durante tres semanas es en realidad inhumano cuando se tienen veinte años.