-Te necesito. Odio estar con mi mirada rayada mientras pienso en ti y en que nadie me ha vuelto a abrazar como lo hacías tú. Hacías que de un día lluvioso, saliese el sol y tú me decías "es únicamente porque tú lo has deseado"
Te necesito porque fuiste siempre mi ejemplo a seguir, y ya estoy perdida sin saber a quien tengo que seguir ahora. Vuelve, vuelve por favor.
Aunque ya haya pasado el tiempo y creas que ya no lloro por eso, sé que me sigues viendo y que te encantaría que sonriese como lo hacía antes, cuando escondías entre tus dedos mi diminuto pulgar.
No era más que una cría y te has perdido tantas cosas de mi vida...Mi primera frase seguida sin tartamudear, mi cuarto cumpleaños y todos los siguientes, no viste como mi pelo negro se convirtió en castaño oscuro y disminuyeron mis rizos, tampoco pudiste ver lo nerviosa que estaba el primer día de clase cuando entraba en Primaria, ni viste todas las personas que han pasado por mi vida, ni nunca me pude abrazar a ti y llorar cuando tenía un problema. Y tampoco pude decirte adiós en condiciones por un maldito cáncer, y eso me sigue matando a mí...
Pero te prometo que el día en el que pueda controlar todo lo que siento sin derramar una lágrima, ese día te iré a dar la despedida que te merecías.