jueves, 31 de enero de 2013


"No hace falta que me quites la mirada para que entienda que ya no queda nada."


Por querer caer y esperar a que siempre estuvieses para salvarme en el último segundo.
Por querer terceras oportunidades -y cuartas, y quintas...-
Por querer reír hasta dejarnos la garganta cuando estábamos afónicos.
Por querer emborracharnos de felicidad aún sabiendo que vomitaríamos mentiras.
Por querer proteger vidas ajenas y jodernos la nuestra.
Por querer ser amantes cuando no hay amor.
Por querer rozarnos lento cuando en realidad nos arañábamos las entrañas.
Por querer imaginar que la vida es un poema y tú eres el mejor poeta para recitármelo al oído.
Por querer darle una respuesta a los "¿Y si...?" mientras mandabas a callar a la mismísima noche.
Por querer hablar cuando en realidad nos expresábamos a gritos.
Por querer quererle. Y por querer entender que en el algún momento la vida fue vida con él a mi lado.