Cállate.
Siempre dices más de lo que debes decir.
Te llenas la boca de palabras que no sientes, las escribes en un chat y te ocultas tras ellas.
¿Me vas a hablar de amor tú? Permíteme que me ría. Y muy alto. De esa forma que no te gusta.
Tu siempre quisiste que fuese tu novia perfecta, pues, ¿sabes que esa perfección que tanto buscas NO existe?
No existe ni hoy, ni existió ayer ni lo hará mañana.
Tú no eres ni la mitad de las cosas que me pedías: no eres sincero, no me dices lo que piensas ni lo que sientes, pretendes que te lea la mente las 24 h. del día y, ¿sabes? No puedo, nadie puede.
Si tú no dices lo que sientes o lo que piensas en cierto momento determinado, no esperes que nadie lo haga por ti.
Nadie mejor que tú mismo lo sabe.
Bueno, para ti es fácil, siempre habrá alguien que te saque del problema, siempre tendrás una forma de sortear las preguntas y quedarte con todas las respuestas que necesitamos los que vivimos a tu lado.
Siempre dices "No" y lo que buscas es que no pare de preguntarte hasta que por fin obtenga ese "Sí" definitorio. Así no son las cosas, algún día lo entenderás.
Algún día despertarás de tu mundo genial en el que todo gira alrededor de ti mismo, donde tienes la vida planeada, te darás de bruces con la realidad y entonces, intentarás vivir de una forma diferente que no conoces.
Puedes seguir ocultándote bajo esa máscara, espero que algún día se te caiga.
No repliques, cállate.
Quédate así y no vuelvas para atormentarme.