jueves, 6 de octubre de 2011


Querido desconocido que lea mis líneas, debes saber que éstas serán las últimas 25 cosas que prometo hacer antes de morir:
-Debo ser infiel, sentir el placer y el dolor que supone despertarme al lado de un hombre diferente.
-Debo permanecer estática en frente de él y examinar cada matiz de su cuerpo, para no poder olvidar nunca ningún ápice.
-Debo describir las sensaciones que me produce levantarme día a día, e intentar exprimir la felicidad que me regalas, con lo que me siento completa.
-Debo agradecer a mi padre esa infancia pegada a una pantalla de televisor y la satisfacción que me producían 22 hombres y un balón, mi gran amor desde pequeña; el recogerme a la salida del colegio cuando era niña, y el sentarse a mi lado todas las tardes sin decir una sola palabra.
-Debo agradecer a mi madre el haber estado oyendo mis historias hasta medianoche, los besos cuando me quedaba dormida, las sonrisas que me regaló, y la sabiduría que de ella conseguí heredar.
-Debo perdurar en la memoria de aquellos a los que les debo la vida, para que no me olviden. Por cada aniversario de mi muerte, un regalo, un consejo.
-Debo encontrarle la compañera ideal a John, alguien a quien pueda amar de verdad, sin remordimientos.
-Debo vestirme como nunca se me hubiese ocurrido, como si todos los días fuese Carnaval.
-Debo abrazar a todas esas personas que por orgullo, no abracé.
-Debo gritar las verdades que otros ocultan en sus mentiras, como por ejemplo que él todavía te quiere, por muy lejos que estés físicamente.
-Debo maldecir a aquel que se llevó a mi otra mitad hace ya tanto tiempo, y sin la que no soy yo.
-Debo cambiar de vida, de aires, olvidarme del pasado, y comenzar una nueva etapa durante poco tiempo, para luego regresar a mi hogar y ver cuánto me han necesitado, como me esperan ansiosamente.
-Debo dedicar un tiempo a la cocina, mi otra pasión, y descubrir el remolino de gratitud que sientes cuando has superado tus propios límites.
-Debo perdonarte, de verdad, sin sentir rencor, debo llorar en tu hombro y ser cual niña perdida.
-Debo sentirme llena, que todas las piezas de mi vida hagan 'click' y vuelvan al sitio donde las dejé el día que me cansé de unir.
-Debo sonreír a las tristezas y alegrarme de no tener que ver cómo te vas, pudiendo irme yo primero.
-Debo hacerme más fuerte en el tiempo que me queda, y donar esa fuerza a los que han perdido la ilusión de fortalecerse.
-Debo bañarme en el mar desnuda y sentir que alguien me acaricia como lo hacías tú.
-Debo devolverte todos los regalos, las cartas y los restos de rosas que un día fueron míos.
-Debo despeinar tu pelo de un color indescriptible, aún sabiendo cuánto te llega a molestar, poder tener ese placer.
-Debo saltar desde el risco más alto que encuentre, y sentir la adrenalina que dura un latido del corazón hasta llegar hasta un mar embravecido por las olas.
-Debo tirarme en una de esas playas famosas por el tinte de su peculiar arena, y ver cómo rota el cielo desde el amanecer al anochecer.
-Debo agradecer a todos los amigos y a  los enemigos el dejarme ser tal cual soy.
-Debo ser la compañera ideal, la amiga ideal, la esposa ideal, la madre ideal, la abuela ideal... aunque me sea imposible realizarlo, la que ocupe mi lugar, llevará consigo tal peso.
-Debo prometer a aquellos que acudan a mi despedida que no lloren, que no sientan que me voy, sino que empiezo una nueva vida, y nos encontraremos en otro lugar lejos de aquí.