No te he echado de menos, pero te he recordado. He vuelto al sitio, a nuestro sitio. Con otra persona diferente. Soy feliz y estoy segura de que si me vieses, sé que lo odiarías. Estabas igual, tienes el mismo pelo, los mismos gestos, la misma sonrisa ladeada, los mismos ojos y hasta las mismas marcas en la piel. He susurrado tu nombre para acto seguido, irme. No hemos cruzado miradas, tampoco era esa mi intención.
Hoy te he visto. Después de tantas noches. No he vuelto a buscarte, aunque debo confesar que tampoco he querido hacerlo.